El dúo ensaya, viajo con la música
Llegamos al departamento de Feli en la tarde, ya estaba un tanto oscuro y llovía. Era el ensayo previo a la presentación de Dúo Tándem en Masita Rica, un café extravagante de Recreo, en Viña del Mar, con un dueño de origen turco que, por lo que me contó hace un par de meses, su familia llegó hace muchos años a Chile. Camila y Ricardo tocan la tercera pieza del concierto: es veloz, sus manos se mueven a mil por hora, la casa vibra con la música. Ambos de negro, quedan ya dos horas para el concierto. Les dimos un suave aplauso con Felipe, ahora siguen con la cuarta composición. Me siento en un salón de la época victoriana: "My lady Camila, ¿me cede esta pieza de baile?" "Por supuesto mi conde Elgueta". Lo hermoso de la música docta es que viajas. Cada uno a distintos mundos y épocas. Es una forma de comunicación, de narrativa, que me fascina. El dúo está concentrado en las partituras, el plato de comida del gato de Feli adorna el salón (el living de la casa). La pri...