Papas que no son papas


Escucho Nofx camino a Valparaíso, justo se sube un tipo con dread y un aro gigante en su nariz. Recuerdo al vocalista de Fun People.
Las voces y el ruido del tren pasando por los rieles se escuchan en segundo plano. "¡Deja de gritar, parecí niñita!", la mamá que está el frente le dice a uno de sus hijos. Uno de los peques me pisa las zapatillas.
Afuera hace calor, después de días de lluvia y frío la primavera se aproxima. La gente guarda sus chaquetas. En pocos minutos llegaremos a Viña del Mar. Los cerros repletos de tomas, casas prácticamente nuevas. Aún hay rastros del incendio que en 2024 avanzó por Valparaíso, Viña del Mar y Quilpué.
En los cerros se dejan ver algunas palmas chilenas. Recuerdo los paseos a las Palmas de Ocoa cuando niño, en esos años cuando aún corría agua por las quebradas, agua dulce y refrescante.
El tren que pasa por la vía de al lado me deja ver el estero Marga Marga mientras avanza  velozmente en dirección a Limache.
"Kill Rock Stars", el tema 13 del disco de Nofx que escucho. Estación El Salto: abuela, madre e hijos siguen interactuando al lado. Comen papas fritas, de esas que vienen en un cilindro que realmente no son papas.
Un viaje de muchos en este metro-tren. Es el mismo recorrido donde el 17 de febrero de 1986 ocurrió el peor accidente ferroviario de la historia de Chile. Fue en Queronque, entre Peñablanca y Limache. Mi abuelita Chela iba en uno de los vagones, sobrevivió. 
Veo a un guardia robocop en el andén. El sol sigue pegando fuerte, ya estoy cerca de estación Bellavista.

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